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De Troya a la Clínica Moderna: El Camino Crítico del Calor Seco

Introducción

La historia de la esterilización a lo largo del desarrollo humano a sido extensa y compleja, la humanidad ha pasado momentos cruciales, como en las guerras de Troya, donde los médicos de la época, con la ayuda de vino, miel y lienzos de lino, hacían su mejor esfuerzo por tratar heridas. Posteriormente, el miedo y la ignorancia dominaron distintas épocas, propagando enfermedades y muerte. A pesar de ello, la humanidad logró sobrevivir con grandes dificultades. Prácticas tan básicas como el lavado de manos y la limpieza no formaban parte del entorno hospitalario. Sin embargo, no todo estaba perdido. Con el tiempo, los esfuerzos de mentes brillantes trajeron un rayo de esperanza. Ignaz Semmelweis fue pionero en la higiene, Charles Chamberland contribuyó al desarrollo de la autoclave, y Robert Koch definió procesos que permitieron identificar microorganismos responsables de enfermedades como el ántrax, la tuberculosis y el cólera. A su vez, los trabajos de Louis Pasteur reforzaron la importancia de la desinfección y la esterilización.

Un punto por destacar es que todos los métodos de esterilización van a presentar beneficios y algunas limitantes, si bien no es un tema común, podemos mencionar por ejemplo los del autoclave. Estos equipos son ampliamente utilizados en consultorios médicos por su practicidad, rapidez y eficacia en la esterilización mediante vapor saturado. Sin embargo, no están exentos de limitaciones. Por ejemplo, pueden deteriorar el filo de instrumentos punzocortantes debido a la presión y humedad del proceso. Los modelos más comunes en consultorios, generalmente de clase N, no cuentan con ciclos de vacío, lo que impide esterilizar bultos quirúrgicos u objetos huecos como cánulas o riñoneras, ya que el vapor no penetra de forma uniforme. Además, no deben utilizarse con líquidos, polvos ni aceites. Finalmente, el uso prolongado de vapor puede provocar erosión en artículos de cristalería, volviéndolos opacos.

Dichas limitaciones evidencian la necesidad de métodos complementarios como la esterilización por calor seco, ideal para evitar la pérdida de filo en instrumentos punzocortantes, y su eficiencia en la esterilización de otros materiales como el cristal, talcos estables y petrolatos, entre otros.

Esterilización por calor seco

La esterilización por calor seco es un proceso basado en la oxidación de los elementos celulares provocando la mortandad microbiológica, el principal agente en esta operación es el aire, el cual, a temperaturas superiores a lo que la mayoría de microorganismos son capaces de soportar y durante tiempos prolongados penetran en su capa proteínica generando su ruptura. Este equipo es conocido bajo distintos nombres, como esterilizador de calor seco o Poupinel, y en algunos casos puede confundirse con la estufa de Pasteur. Sin embargo, esta última está más orientada a la industria alimentaria, con tiempos de trabajo y temperaturas que varían considerablemente.

En el caso de la esterilización en calor seco podemos encontrar dos tipos de equipos:

Por gravedad: Estos equipos generalmente están fabricados con una cámara en cuyo revestimiento se encuentra una resistencia eléctrica, capaz de convertir la electricidad en calor. Cuentan con un sistema de ventilación que permite la entrada y salida de aire. Este mecanismo facilita la transferencia de calor al instrumental, aunque el proceso suele ser más lento. Es fundamental evitar corrientes de aire dentro de la cámara, ya que podrían generar contaminación cruzada.

De convección mecánica: Estos equipos poseen dispositivos que generan la circulación del aire, de manera rápida y en gran volumen, lo que agiliza la transmisión de calor. Gracias a este mecanismo, los tiempos de esterilización son más cortos y la estabilidad térmica es mayor.

Para su uso y manejo, se recomienda esterilizar materiales incompatibles con autoclaves de vapor u otros métodos de esterilización específicos; instrumental cortante y de acero inoxidable, como pinzas, tijeras y bisturíes; agujas y jeringas de cristal, especialmente aquellas fabricadas con vidrio denso y de alta resistencia química y térmica, como las utilizadas en laboratorios químicos; líquidos no acuosos y sustancias liposolubles e hidrófugas, tales como aceites, siliconas, parafinas, vaselinas, cremas y polvos termoestables, como algunos talcos.

Errores comunes

En ocasiones la desinformación puede llegar a afectar estos procesos, La Asociación para el Avance de la Instrumentación Médica (AAMI) en trabajo en conjunto con el Instituto Nacional Estadounidense de Estándares (ANSI), explican que dentro de los errores más comunes en la esterilización por calor seco se encuentran:

  • Falta de capacitación y comprensión sobre la esterilización por calor seco.
  • La incorrecta preparación y embalaje del material a esterilizar.
  • Sobresaturación de los equipos, lo que genera el estancamiento de la temperatura y burbujas de aire frío dentro del equipo, comprometiendo la eficacia del proceso.
  • Mala selección del tiempo en la temperatura.
  • Uso de equipos en mal estado que requieren mantenimiento técnico.
  • No seleccionar el ciclo adecuado del instrumental.
  • Esterilización de materiales nuevos sin verificar previamente su proceso adecuado mediante las fichas técnicas del fabricante.
  • No llevar el registro de los parámetros del instrumental así como la trazabilidad del material esterilizado.
  • Manipulación incorrecta del material y/o del equipo esterilizador.

Recomendaciones

Otro apoyo importante para la correcta práctica de esterilización, es el Manual de Esterilización de la Organización Panamericana el cual recomienda:

  • Realizar validaciones periódicas del equipo y del material.
  • Utilizar indicadores químicos para asegurar que todas las áreas del equipo alcancen la temperatura adecuada de manera uniforme.
  • Distribuir correctamente la carga, permitiendo la circulación del aire caliente, evitando acumulaciones y asegurando que el material no haga contacto con las paredes del equipo.
  • Seleccionar el empaquetado adecuado para el instrumental y verificar que las cintas testigo sean compatibles con este método de esterilización.
  • Mantener controles y registros del proceso, incluyendo el uso de indicadores químicos, el monitoreo de tiempos y temperaturas en cada ciclo, y la programación de mantenimientos preventivos o correctivos en caso de fallas.

La normativa de la Asociación para el Avance de la Instrumentación Médica (AAMI) enfatiza la importancia del adecuado almacenamiento del material esterilizado, evitar el amontonamiento o apilamiento excesivo del material esterilizado, ya que esto puede provocar la ruptura de los contenedores o la retención de polvo, comprometiendo la esterilidad.

Utilizar espacios cerrados o aislados para minimizar la contaminación por exposición a ráfagas de aire o por manipulación indebida de terceros. Y en caso de emplear espacios abiertos, garantizar que se cumplan las precauciones anteriores y que se mantenga una limpieza y desinfección rigurosa del área de almacenamiento.

Finalmente, respecto a la vida útil del material esterilizado, dependerá de diversos factores, entre ellos, el tipo y calidad del envasado utilizado, las condiciones de almacenamiento y transporte, incluyendo temperatura, humedad y ventilación. El número de personas que manipulan el material y la frecuencia con la que se realiza esta manipulación, así como el nivel de asepsia y cuidado del personal encargado de su manejo. Para optimizar la gestión del material esterilizado, se recomienda aplicar el principio “Primero en entrar, primero en salir” asegurando que los productos más antiguos sean utilizados antes que los recién esterilizados.

Conclusión

Si bien puede parecer que la atención requerida en este método de esterilización sea muy rigurosa, es fundamental recordar que todos los métodos de esterilización conllevan una responsabilidad en su manejo. Las precauciones adecuadas nos ayudarán a prolongar la vida útil del instrumental, evitar el deterioro prematuro de material especializado y garantizar que contamos con herramientas de trabajo que nos respalden con precisión para satisfacer requisitos más específicos.

Es importante recordar que la esterilización por calor seco, lejos de ser un método sustituto, es un complemento necesario para la autoclave, garantizando que se mantenga la máxima eficacia y seguridad en el manejo de los instrumentos, adaptándose a las necesidades específicas de cada material y especialidad médica.    

Referencias

  1. https://www.gob.mx/salud/articulos/fiebres-en-el-puerperio-una-preocupacion-para-la-salud-materna#:~:text=Durante%20el%20siglo%20XIX%20la,asepsia%20y%20la%20atenci%C3%B3n%20m%C3%A9dica.
  2. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/3838899.pdf
  3. https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC11617125/
  4. https://www.paho.org/es/documentos/manual-esterilizacion-para-centros-salud-2008
  5. https://accessmedicina.mhmedical.com/content.aspx?bookid=2194&sectionid=167840637
  6. https://webstore.ansi.org/standards/aami/ansiaamist402004r2018?srsltid=AfmBOoqmQohH4UVX5sCb9KCrbYTwaPYe4hksNgOZlVPGoT8C3B1jZI3